Entrevista al maestro FU SHENG YUAN en la revista “Australian Vital”

TONIFICANDO CON TAIJI

“Puedes sentirlo en tus piernas?” pregunta nuestro profesor de Taiji. “Si” nos quejamos todos, suspirando con alivio mientras nos da permiso para continuar al siguiente movimiento.

Luchamos por mantener nuestros dedos rectos, pero no demasiado, y nuestros ojos apuntando en la dirección correcta, mientras tratamos no muy elegantemente, de mover nuestros pies, caderas y mentes en perfecta armonía.
Luego de una hora de este tratamiento, nos sentimos invadidos con una sensación de haber logrado algo. La Grulla Blanca Abre Sus Alas, ya no es un misterio inescrutable. Nuestros cuerpos, relajados y nuevamente frescos, parecen estar zumbando con el chi.

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Para aquellos que han contemplado los toros desde la barrera y piensan que el Taiji es una opción muy suave, o es un montón de manos moviéndose vagamente, les reto a que se atrevan a una clase para principiantes.

No sólo podría mejorar tu coordinación, funcionamiento nervioso, circulación, postura, y sensación general de bienestar, sino que también garantiza que tonificará cualquiera de tus músculos que se estén sintiendo flácidos. Si se toma seriamente, el Taiji lleva a una forma corporal perfecta, cada músculo ejercitado y desarrollado en proporción con los otros y con tu aspecto en general.

El Taiji ha estado silenciosamente presente por años, con fervientes y fieles seguidores, pero ahora está experimentando un surgimiento fresco de entusiasmo y múltiples nuevos “reclutamientos”.

Uno de los primeros desafíos asociados con comenzar a practicar Taiji, es escoger una clase de entre una extraña multitud de opciones. Mientras mucha gente preferirá simplemente la clase más cercana, con un horario conveniente, habrá otros aspectos que se deberán tomar en cuenta, como qué estilo de Taiji es más adecuado con tus expectativas y cantidad de concentración.

La mayor parte de las escuelas presentarán algún tipo de conexión a alguna familia china, principalmente, porque durante miles de años, ciertas familias se han considerado los guardianes de versiones particulares de “formas” de Taiji. Los diferentes estilos familiares contienen movimientos enfocados a propósitos distintos.

En los días antes de que las películas de vídeo permitiesen registrar los movimientos de un maestro, la única forma de preservar perfectamente una “forma” era pasándola con gran detalle a un sucesor. La naturaleza de esta conexión maestro-discípulo en el mundo de “Wu Shu” (Artes Marciales Chinas) es mucho más que simples hechos, lleva con ella un aire de nobleza e importancia, mezclando la experiencia de la clase de Taiji con algo antiguo y honorable.

Siguiendo la línea de la famosa familia Yang, se consiguen una serie de fascinantes historias de valor y victoria realizadas por numerosos maestros. Ya que cada maestro tuvo múltiples estudiantes, hay ahora varios grupos de escuelas que afirman descender sus conocimientos de las enseñanzas de la familia. Sin embargo, muchas de esas formas han sido alteradas y acortadas, para agradar mejor a los gustos occidentales, si estos desean probar una pizca de Taiji.

El Gran Maestro Fu Sheng Yuan es actualmente la cabeza de dinastía Taiji de la familia Yang. Actualmente vive en Perth (Australia), su linaje puede ser trazado cinco generaciones dentro de la historia del Taiji, y trabaja de cerca con la escuela que su padre Fu Zhong Wen estableció en Shangai, China.

Fu Zhong Wen quien fue acreditado como uno de los tesoros vivientes, vivió con el sueño de compartir el Taiji con el mundo, pero desgraciadamente, los complejos elementos políticos en China, evitaron que este sueño se realizara. El embebió este sueño en su hijo, Fu Sheng Yuan, quien trabaja actualmente en que se haga realidad.

El Gran Maestro Fu actualmente tiene múltiples escuelas de Taiji en diferentes países, incluyendo Reino Unido, España, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Nueva Zelanda, la República Checa, Japón y Portugal., bajo el nombre “Fu Sheng Yuan International Taiji Academy” o “Academia Yong Nian”. Adicionalmente existe una escuela asociada en Hong Kong, llevada por James Fu, hijo de Fu Sheng Yuan, sexta generación, heredero de la tradición Taiji de la familia Yang.

El Gran Maestro Fu dice que sus escuelas son las únicas en el mundo que todavía enseñan la forma auténtica de 85 movimientos del estilo de la familia Yang, en su forma original no adulterada. Adicionalmente también se enseña la forma de 28, más corta, usada básicamente para demostraciones y competiciones. Es importante destacar, que el Maestro Fu indica que para un mayor impacto en el cuerpo, la forma completa de 85 ha de ser practicada tan seguido como sea posible.

Al pedirle que explique como trabaja el Taiji, dice: “está basado en el principio de que el agua que corre nunca se estanca, los suaves movimientos del Taiji relajan tus músculos y articulaciones, mientras fortalece tu cuerpo desde adentro”

Mientras parece ser suave, el Taiji es definitivamente un Arte Marcial. Cada movimiento con nombre extravagante, tiene una aplicación marcial: “la mano derecha debe estar allí para proteger la cara, la mano izquierda en este ángulo para golpear a un oponente”.

El Gran Maestro Fu lo explica diciendo: “el Taiji es una Arte Marcial, y por lo tanto es o tiene kung-fu. Hay diferentes niveles de este kung-fu, lo puedes utilizar para mantener el balance en tu cuerpo o para aprender más del Taiji de una forma más difícil. Esto es kung-fu Taiji y se relaciona con la habilidad, entrega y otras aptitudes.”

Entrega es una gran parte de la experiencia del Taiji. Solamente el aprender la forma de 85 movimientos toma un año. Está dividida en grupos de 21 movimientos y se enseña en 4 periodos como 4 niveles. Luego la forma necesita ser practicada y perfeccionada. Los estudiantes del nivel quinto deben practicar la forma de 85 movimientos (de entre 20 a 30 minutos) una y otra vez, aprendiendo de sus propios cuerpos como maximizar el flujo de energía, mediante la realización de pequeños ajustes en la forma en que se mueven. El Gran Maestro Fu dice “si quieres obtener kung fu en Taiji, practicar tres veces al día es sólo el principio. Tres veces es sólo una pequeña práctica, así que necesitará incrementar a cuatro, cinco, seis, luego quizás con siete veces al día”
“Básicamente, deberás entender tu cuerpo y llevarlo al límite. Deberás decidir de qué eres capaz y hasta dónde quieres llegar. Yo he hecho once formas seguidas. Algunas veces, en promedio, hago cuatro o cinco o seis, pero luego quedo tan cansado que no puedo caminar. Esto esta muy bien, pero debes estar seguro que mañana puedas levantarte y continuar tu entrenamiento, si no lo haces, no obtendrás kung fu”

Más allá de trabajar en la forma básica, hay otros esquemas de Taiji que aprender, incluyendo la forma de espada, la forma de sable y la practica interactiva de manos que empujan (Tui Shou). Las “manos que empujan” es el aspecto combativo del Taiji, que utiliza las habilidades obtenidas de practicar la forma y de hacer kung fu Taiji, esta práctica puede ser realizada de forma competitiva. En mayo, el Gran Maestro Fu, asistirá al 6º Festival Mundial de Wu Shu en Shanghai, donde fue invitado para asistir como juez para estudiantes de todo el mundo.

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De regreso a la clase de principiantes… mirando alrededor, veo a uno que luce como jugador de fútbol americano, trabajando en ganar mejor flexibilidad y balance. Un amante del yoga, se esfuerza en contener la sobre-extensión de sus articulaciones para no llegar al límite de estiramiento de cada movimiento. Algunas personas, ya con pelo gris, copian bien los movimientos, aunque sus piernas ya no estén tan flexionadas como algunos de los participantes con cuerpos más atléticos. Incluso hay algunos niños en clase, aprendiendo a relajarse y concentrarse en todas sus extremidades al mismo tiempo.

Hay algo reconfortante en este grupo de gente aquí presente. El objetivo no es competir entre sí, sino buscar la perfección en sus propios movimientos, de forma que cuando el profesor diga ‘chi’ todos nos movamos al mismo tiempo, y para cualquier observador, parecerá todo perfectamente natural y sin esfuerzo, como si estuviésemos fluyendo suavemente, y vagamente ondulando nuestras manos en el aire.

Todos sonreiremos interiormente, porque cada uno de nosotros ha pasado por dificultades en algún punto en el proceso de aprendizaje, y ya sean nuestros problemas personales de flexibilidad, fuerza, balance o concentración, el proceso del Taiji habrá trabajado su magia y nos sentiremos bien.

 


Nota Adjunta al Artículo

 

TRES ELEMENTOS ESENCIALES DEL TAIJI

 

(Extracto abreviado de The Authentic Yang Family Tai Chi Book by Grandmaster Fu Sheng Yuan)

 

Existen tres elementos esenciales al Taiji: relajación, que se refiere al cuerpo, firmeza que se refiere al chi y concentración que se refiere al espíritu.

En el Taiji, la relajación no implica vaciedad. Es un proceso que te permite distinguir y separar diferentes partes del cuerpo. En el principio, mucha gente utiliza fuerza muscular dura para mover las diferentes partes del cuerpo. Con conocimiento, y aprendiendo a relajarse, puedes empezar a distinguir entre tensión y relajación en ti. Esto gradualmente lleva a un uso más completo u holístico de la fuerza del cuerpo.

La práctica del Taiji conlleva el uso de todas las partes del cuerpo moviéndose de forma armoniosa. Tus movimientos han de ser continuos y suaves, no desiguales y forzados. Los movimientos reflejan la propia naturalidad del cuerpo en movimiento, están diseñados para emplear la fuerza natural de la estructura corporal.

La firmeza se refiere a la focalización y cultivo del chi. Para alcanzar esto, la mente y el cuerpo han de estar relajados, tan pronto como se utiliza la fuerza muscular, el chi se esparcirá. En la forma de Taiji, si tus movimientos son muy abiertos, tu chi se dispersará y perderá su firmeza. Si tus movimientos son demasiado cercanos a tu cuerpo, el chi no fluirá libremente. Para afirmar el chi, es necesario bajarlo al Dan Tien, (el punto debajo del ombligo). Si tu chi sube, los movimientos de la forma serán flotantes y sin sustancia.

La concentración se refiere al espíritu: cuando lo interno y lo externo están armonizados, el espíritu se concentra. La armonía externa ocurre cuando las extremidades, manos y pies trabajan todos juntos. La armonía interna se da cuando el corazón, mente y chi trabajan juntos. Una vez que lo interno y lo externo están unidos, el cuerpo y la mente se hacen uno y la conciencia alcanza cada parte del cuerpo. En este punto la mente dirige al cuerpo y la fuerza muscular ya no se utiliza. Una vez se consigue la armonía la postura será correcta.

 

Traducción: Javier Contreras

Fotos: Sara Szabo